12 octubre 2008
CARTA DESDE EL FUTURO
03 octubre 2008
GOTAS SOLIDARIAS II
El equipo móvil del CRTS estará en la Casa del Aire en el siguiente horario:
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Entrada relacionada: GOTAS SOLIDARIAS.
16 septiembre 2008
DÍA INTERNACIONAL DE LA PROTECCIÓN DE LA CAPA DE OZONO
La llamada capa de ozono es en realidad una región atmosférica entre los 15 y los 35 km de altura, donde se concentra cerca del 90% de todo el ozono que existe en la atmósfera. El ozono se compone de tres átomos de oxígeno, y es un compuesto muy reactivo, lo que provoca daños en los tejidos de animales y plantas, al ser inhalado o absorbido (aunque, a bajas concentraciones puede tener efectos positivos). El aumento de la concentración de ozono en la baja atmósfera, que se está produciendo hoy día en zonas contaminadas del planeta, es perjudicial, y está causando serios problemas de salud pública en dichas zonas, además de contribuir al calentamiento terrestre, por ser un gas de invernadero.
Sin embargo, el papel del ozono en la estratosfera es muy beneficioso y fundamental, porque filtra la radiación ultravioleta conocida como UV-B. Esta radiación causa daños a los organismos al ser absorbida por diversas moléculas, debido a los cambios físico-químicos que induce en las mismas, lo que es perjudicial para la piel y los ojos (quemaduras, cánceres, cataratas) y debilita el sistema inmunológico, además de reducir el rendimiento de las cosechas.
El ozono se forma y se destruye continuamente en la atmósfera, pero la cantidad de este compuesto en un área determinada de la estratosfera, aún cuando oscila en función de la actividad solar y las estaciones, se mantiene dentro de límites bastante constantes. El equilibrio que existía entre los procesos de formación y destrucción del ozono se ha roto, desde hace unas décadas, a favor de estos últimos, con lo que la capa de ozono está sufriendo desde entonces un desgaste paulatino.
En efecto, el ser humano lleva emitiendo a la atmósfera desde los años 30 del siglo XX (y, de forma masiva, desde mediados de dicho siglo) diversas familias de compuestos caracterizados por tener en sus moléculas átomos de cloro (Cl) y/o de bromo (Br). Muchos de estos compuestos son inertes en la baja atmósfera, pero al llegar a la estratosfera, la radiación ultravioleta del sol los fotoliza (los rompe), liberando átomos de Cl y/o Br, que incrementan enormemente la eficacia de los procesos de destrucción del ozono, lo que provoca el desequilibrio mencionado en el párrafo anterior, y la destrucción de la capa de ozono. Todos hemos oído hablar de los CFCs, identificados como los primeros culpables de esta destrucción, pero hay varios tipos más de tales sustancias, como los halones, HCFCs, ciertos hidrocarburos halogenados, como el bromuro de metilo (CH4Br), etc.
Desde 1973 se conoce la capacidad destructora del ozono de compuestos como los CFCs. Para intentar evitar esto, varios países prohibieron el uso de los CFCs en aerosoles durante la década de los 70; sin embargo, se encontraron nuevos usos para los CFCs (como agentes limpiadores en la industria electrónica, por ejemplo), y la producción aumentó mucho durante los años 80. Igual que ahora, se consideró que ya no había problema tras esta prohibición; además, no se detectaban descensos muy apreciables en la cantidad total de ozono, con lo que la cuestión de la capa de ozono dejó de ser noticia (si bien sí había alguna medida de fuertes descensos en el ozono antártico). Pero, en 1985, el inesperado descubrimiento del agujero de ozono antártico volvió a traer el tema a la atención general.
Es curioso que donde primero se notó el efecto de los compuestos destructores de la capa de ozono fuera justamente en la parte del mundo donde prácticamente no había ninguna emisión de los mismos. Allí, una combinación de procesos químicos (favorecidos por las bajísimas temperaturas, que posibilitan la formación de nubes estratosféricas polares), y del aislamiento de las masas de aire antárticas, favorece una acumulación de cloro y bromo activos (en forma de moléculas de cloro -Cl2 - y de otros compuestos como el ClOH) durante la noche polar. Al empezar la primavera austral en septiembre-octubre, la luz solar descompone estas moléculas, dando radicales cloro y bromo activos, que producen en pocos días la espectacular destrucción del ozono estratosférico sobre la Antártida, conocida como el agujero de ozono. Al avanzar la primavera, el agujero se cierra. Además de este fenómeno se observó una disminución de la cantidad global de ozono (del orden de un 3% cada década), y la aparición de pequeños agujeros en latitudes altas del hemisferio norte.
Los científicos tardaron menos de dos años en ofrecer pruebas claras de los mecanismos de destrucción del ozono antártico y del origen humano de este hecho. Las grandes multinacionales productoras de CFCs tardaron varios años más en reconocer la responsabilidad de sus productos y, cuando lo hicieron (después de gastar millones de dólares en intentar demostrar la inocencia de los CFCs), se convirtieron en las primeras defensoras de la capa de ozono (o así lo quisieron presentar). En realidad, lo que hicieron fue sustituir los CFCs por compuestos similares (HCFCs, HFCs), que destruyen la capa de ozono, aunque bastante menos que los CFCs en el caso de los primeros, y que son potentes gases de invernadero (ambos tipos de compuestos). Las multinacionales siguen apostando fuerte por estos compuestos y despreciando alternativas mucho mejores para el ambiente, ya que necesitan recuperar sus inversiones.
La destrucción de la capa de ozono siguió progresando hasta nuestros días. Las medidas de control y prohibición del uso de los compuestos destructores del ozono, que comenzaron en 1987 con el Protocolo de Montreal, y se fueron endureciendo en la década de los 90, en las sucesivas enmiendas al protocolo, han evitado probablemente una destrucción masiva de la capa de ozono, con los consiguientes daños a personas y seres vivos en general. Sin embargo, es en estos años que vivimos cuando la erosión de la capa de ozono es mayor; precisamente cuando otros problemas ambientales la han desplazado de los medios de comunicación.
La pérdida de ozono en la Antártida alcanza hasta un 50% como media mensual, y en las latitudes medias la capa de ozono ha perdido el 3% de su ozono (Hemisferio Norte) y hasta el 6% (Hemisferio Sur), con episodios de fuertes pérdidas en la primavera.
Según el último informe disponible preparado por el panel científico asesor del protocolo de Montreal, la máxima acumulación de sustancias destructoras del ozono se alcanzó en la baja atmósfera en 1992-1994, disminuyendo lentamente desde entonces. En la estratosfera se está alcanzando estos años la máxima abundancia de cloro (de ahí la máxima destrucción del ozono), pero la cantidad de cloro parece haber llegado a un límite. En contraste, es probable que siga aumentando la cantidad de bromo, procedente básicamente de halones y BrCH4. En particular, se sigue haciendo un uso masivo de esta última sustancia, incluso en países como el nuestro. En las próximas décadas estas cargas de cloro y bromo disminuirán hasta los niveles anteriores a 1980, lo que significará la práctica recuperación de la capa de ozono. Pero esto no ocurrirá hasta mediados de este siglo, y dependerá del cumplimiento estricto de las medidas de prohibición de sustancias destructoras del ozono y del efecto que el cambio climático ejerza, enfriando la estratosfera y aumentando por ello la probabilidad de formación de nubes estratosféricas polares y de eliminación del ozono.
Mientras tanto, tendremos que enfrentarnos a episodios de gran erosión de la capa de ozono en lugares densamente poblados, como ocurrió en marzo de 2007, cuando las bajas temperaturas en el Ártico a la altura de la capa de ozono (probablemente favorecidas por el cambio climático), dieron lugar a pérdidas del 30% del total del ozono. Estas masas de aire polar pobres en ozono alcanzaron hasta el sur de Italia, aumentando la radiación UV y el consiguiente riesgo.
Según el panel científico asesor antes mencionado, aún cuando se dejaran de emitir todos los compuestos de origen industrial que destruyen el ozono, se estima que sólo se adelantaría 10 años la recuperación de la capa de ozono, pero, teniendo en cuenta los efectos beneficiosos para la salud pública, la agricultura y los ecosistemas de este adelanto limitado de la reparación de la capa de ozono, una prohibición radical de uso sería positiva, teniendo en cuenta además la existencia de alternativas en todos los usos significativos de las compuestos que destruyen la capa de ozono.
Evolución del agujero en la capa de ozono durante 3 meses aprox. de 2007
12 septiembre 2008
GAROÉ: EL ÁRBOL DEL AGUA
Corría el siglo XVI cuando ya quedaban pocos aborígenes en la isla de El Hierro, y los que había cuidaban de un árbol muy especial, el conocido como Garoé, gracias al cual aquellos que lo adoraban recibían gran cantidad de agua dulce. Este mítico árbol se encontraba en una zona cercana a Tiñor, en una ladera constantemente bañada por el alisio, y a unos mil metros de altura sobre el nivel del mar.Se sabe que el árbol Garoé era de impresionante tamaño y que su tronco tenía un metro y medio de diámetro. Su importancia fue tal por aquellos días que aún hoy en día su recuerdo pervive en el escudo oficial de la isla y, por supuesto, en la Historia de las Islas Canarias.
Hay que tener en cuenta que, gracias a su grandiosa presencia, captaba el agua condensada en el mar de nubes y la caída con las lluvias, consiguiendo así mantener a su alrededor la suficiente humedad como para que la tierra fuera fértil. Además de sus ramas caían también gotas de agua que eran aprovechadas por los antiguos herreños. Hoy en día se piensa que podría haber pertenecido a una especie que tiene por nombre Ocotea Foetens, en la imagen.
Pero he aquí que, en 1610, fortísimos vientos arrasaron toda esa zona y el árbol Garoé fue arrancado de la tierra que tan orgullosamente lo alimentaba. Tras él, la población aborigen de El Hierro, los bimbaches, también desapareció por falta de agua, entre otras cosas. Los españoles por su parte, ya instalados en la isla, pidieron ayuda a su rey ante la sequía, pero no recibieron respuesta y se cuenta que muchos de ellos terminaron muriendo de sed.
Pero vayamos al momento en que los navíos españoles aparecieron en el horizonte…
La leyenda cuenta que, ante la llegada de los españoles, los bimbaches se reunieron y decidieron ocultar su existencia a los extranjeros. Así, si no descubrían esta prodigiosa fuente de agua dulce, la sed acabaría por hacerlos desistir de su idea de asentarse en aquellas tierras. Para ello guardaron reservas suficientes y se abstuvieron de acercarse al árbol que les daba vida.
Y a punto estuvieron de conseguir su propósito. Pero Agarfa, una joven bimbache, enamorada de un soldado andaluz que formaba parte de la expedición, lo condujo directamente hasta el árbol que el necesario elemento les proporcionaba, traicionando así a los suyos. Poco después Armiche, el Mencey, fue capturado y con él todos aquellos que lo seguían y defendían.
El escudo de El Hierro presenta un árbol con la copa rodeada de nubes y del que caen gotasY esta es la famosa leyenda del árbol Garoé, una de las más conocidas de las leyendas que existen sobre las Islas Canarias.
Tomado de SOBRE CANARIAS habiendo sido redactado por Carmen Márquez.
EL AGUA EN LOS JUEGOS. NATACIÓN SINCRONIZADA
La natación sincronizada, una combinación de natación, danza y gimnasia, es deporte olímpico desde 1984. Es una modalidad mayoritariamente femenina, aunque también lo practican algunos hombres. Es una disciplina que requiere resistencia física, agilidad, ritmo, capacidad acrobática, así como delicadeza.La natación sincronizada surgió en Estados Unidos al inicio de los años treinta. Al principio era simplemente un espectáculo de ballet acuático en el que un grupo de nadadoras realizaban ejercicios sincronizados, acompañados de un fondo musical. Se exportó a Canadá, donde llegó a celebrarse un campeonato anual de "natación decorativa".
En 1940 se redactó el primer reglamento y al año siguiente se reconoció como deporte en Estados Unidos. En esta época se hizo muy popular debido a la influencia de las películas de la estadounidense Esther Williams.
Tras los difíciles comienzos que tuvo para ser reconocida oficialmente como deporte, la Federación Internacional de Natación Amateur (FINA) reconoció a la natación sincronizada en 1952.
Lista de pruebas
Dueto femenino • Equipo femenino
Centro Acuático Nacional, popularmente conocido como "El cubo de agua"
Más sobre estas instalaciones deportivas.
Origen e historia de la natación sincronizada.
Entradas relacionadas:
09 septiembre 2008
ESTADÍSTICAS 2006 SOBRE SUMINISTRO Y TRATAMIENTO DE AGUA
Agua distribuida
Unidad: hectómetros cúbicos
Hogares: 2.616 66,8
Sectores económicos*: 911 23,3
Consumos municipales: 328 8,4
Otros consumos: 58 1,5
TOTAL consumos: 3.913 100,0
* Se excluye el agua usada en la agricultura de regadío, que según
la Encuesta sobre el uso del agua en el sector agrario 2006,
publicada recientemente por el INE, ascendió a 15.864 Hm3.
El origen del agua de captación propia por las empresas suministradoras, excluidas las compras a terceros, se distribuyó en un 65,6% de aguas superficiales, un 31,0% de aguas subterráneas y un 3,4% de otro tipo de aguas (desaladas del mar o salobres).
El consumo medio de agua de los hogares se situó en 160 litros por habitante y día en el año 2006. Este consumo medio fue un 3.6% inferior a los 166 litros por habitante y día registrados en 2005.
Por comunidades autónomas, Cantabria tuvo el consumo medio más elevado (201 litros) y Comunidad Foral de Navarra el más bajo (128).
Consumo de agua por CCAA
Unidad: litros /habitante/día
2006
Andalucía: 176
Aragón: 150
Asturias (Principado de): 184
Baleares (Islas): 150
Canarias: 141
Cantabria: 201
Castilla y León: 147
Castilla-La Mancha: 166
Cataluña: 150
Comunidad Valenciana: 185
Extremadura: 183
Galicia: 159
Madrid (Comunidad de): 148
Murcia (Región de): 166
Navarra (Comunidad Foral de): 128
País Vasco: 129
Rioja (La): 148
Ceuta y Melilla: 140
España: 160
El valor unitario del agua aumentó un 5,9%
El valor unitario del agua (cociente entre el importe de las tasas por suministro de agua más las tasas/cánones de saneamiento de aguas residuales y el volumen de agua distribuida para consumo ) se incrementó un 5,9% en el año 2006, hasta alcanzar los 1,08 euros/m3.
El valor unitario del suministro de agua alcanzó los 0,71 euros/m3, mientras que el de saneamiento (alcantarillado y depuración de aguas residuales) fue de 0,37 euros/m3.
Por comunidades autónomas, los valores más elevados correspondieron a Canarias (1,74 euros/m3), Illes Balears (1,61) y Región de Murcia (1,53); por el contrario, Galicia y Cantabria (ambas con 0,71) y Principado de Asturias (0,78) presentaron los valores unitarios más bajos.
Unidad: euros/m3
2006
Andalucía: 0,96
Aragón: 1,04
Asturias (Principado de): 0,78
Balears (Islas ): 1,61
Canarias: 1,74
Cantabria: 0,71
Castilla y León: 0,83
Castilla-La Mancha: 0,87
Cataluña: 1,11
Comunidad Valenciana: 1,30
Extremadura: 0,84
Galicia: 0,71
Madrid (Comunidad de): 1,27
Murcia (Región de): 1,53
Navarra (Comunidad Foral de): 1,25
País Vasco: 0,87
Rioja (La): 0,93
Ceuta y Melilla: 1,01
España: 1,08
El volumen de aguas residuales depuradas que han sido reutilizadas (aguas regeneradas) para su uso como agua de riego agrícola, usos recreativos y municipales, usos ecológicos (recarga de acuíferos) y usos industriales fue de 497 Hm3, un 9,5% más que en 2005.
















